martes, septiembre 21, 2021

Caminante 1

Dicen que uno debe escribir cuando se encuentra feliz, triste, etc. Y cuando uno está más triste los versos salen de la nada. Estos no son versos, son palabras sueltas.


Hoy es un día como cualquier otro es lo que dicen tus labios,

tu corazón grita fuertemente que es un día especial,

aquel día en que a tus ojos vio la luz,

dicen que la vida es un milagro, lo es.


También se dice que uno recibe lo que da,

entonces no he dado lo suficiente, 

pues no recibo lo que quiero, 

¿que afán uno tiene de sentirse querido?


Otros dicen que das lo que has recibido,

 he dado más de lo que he recibido, dice el orgullo;

lo más seguro es que no lo he dado de la forma correcta,

¿Cómo saberlo? ¿Cuál es el camino?


No hay camino, se hace camino al andar, 

al tropezar, al malograr las cosas,

a veces algo es fatal; otras, una oportunidad de mejora.

A veces no sé cuál debe ser mi siguiente pisada.


Envidio a aquellos que saben ganarse el cariño,

aquellas personas dulces y tiernas, propios de la mujer,

¡Mujer! yo también lo soy, 

algún ingrediente, seguramente, me ha faltado.


¡Caramba! No sé expresar un sentimiento, 

ni dar un fuerte abrazo,

prefiero alejarme que encariñarme,

al final el corazón sufre.


¡Qué importa el cariño de la gente!,

cada uno anda ocupado en lo suyo,

abriéndose el camino,

no te quejes, que eres una hormiga más.


El corazón es duro porque quiere;

puede ser blando y alegre,

pero es un corazón débil y melancólico,

llora y se alegra de la nada.


Cada uno con lo suyo, 

aunque tu corazón esté dolido profundamente,

no es lo que importante realmente,

camina en lo tuyo sin derramar lágrimas tontas,

que a nadie le importa. 




16 de febrero

  En la bruma del anhelo y el suspiro, donde la luz se desvanece en lo lejano, surge un sueño, un deseo sin destino, un eco en el alma...