El dolor embarga mi alma,
hoy, una vez más, son mis lágrimas las que acompañan el sueño.
Tu tristeza es mi tristeza,
Tu felicidad es mi felicidad.
Pero mi tristeza y mi felicidad a ti te son ajenas.
Nadie quiere una mujer triste,
los hombres ansían mujeres felices,
bien vestidas con atributos despampanantes.
Mujer triste que se emociona de corazón, mientras el otro mira la ocasión.
Mujer triste que da el corazón, comparte la tristeza y felicidad,
mientras el otro se deja llevar por su condición.
¡Mujer! Desdeneada y suprimida, tonta y miserable,
por haberlo dado tanto.
El amor es sufrido y benigno, ¿hasta qué punto?
Adiós a la inmolación y desdicha,
a la doble mejilla porque eso ya no lo apunto.
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