¿Por qué alma mía, por qué te turbas dentro de mí?
¿Por qué te abruma la soledad?
Ya te dije que te quiero una infinidad de veces.
Y ser independiente es más suficiente.
Sé que aún no eres consciente,
que el tiempo se encargará de concederte,
el gran amor que anhela conocerte.
No impacientes tu mente que a veces miente.
La espera es solo para el ser valiente,
cual princesa que espera fervientemente
al príncipe que anhela entregar sus versos,
al único dueño de sus besos.
El día anhelado llegará y con claridad
tus lágrimas serán de felicidad,
porque sin titubear supiste esperar

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