miércoles, septiembre 20, 2023

21 de septiembre


Mi hermana con vestidito rojo, y yo a su costado de blanco.

Hoy es un día como cualquier otro; sin embargo, es también un recuerdo del día de mi nacimiento. Aquel día que vine al mundo. Yo no elegí donde nacer, se me destino nacer en el planeta Tierra, uno de los ocho planeta de nuestro sistema solar, quién a su vez forma parte de nuestra galaxia llamada Vía Láctea. Ya sabemos que dentro del planeta Tierra hay aproximadamente 195 países (según la ONU), puede haber nacido en cualquier de ellos, pero Perú fue el elegido, en el desierto del Pacífico (parte de Las once ecorregiones del Perú, propuesta por el investigador y ex primer ministro del MINAM, Antonio Brack Egg, q. e. p. d.). 

Nací entonces en el desierto y cerca al mar de Grau, bajo la atmósfera de una cálida troposfera, soy la segunda hermana de tres, la más independiente, quien por ser la del medio he tenido expectativas de ser guiada y de guiar. 

De mí puedo decirles que soy una chica sencilla, con mediana ambición en la vida. Creo ser un poco controversial, me gusta caer en el debate y resulto caer mal, a veces, pero quien me conoce sabe que no lo hago con alguna mala intención, sino con la finalidad de encontrar respuestas más allá de lo ordinario. He aprendido a respetar las diferencias que tengamos; también, a pedir perdón y a perdonar, aunque aún estoy en el camino. 

Mis gustos son variados. En cuanto a la música prefiero la música clásica, del recuerdo, criolla y gospel. En cuanto a la literatura, me gusta las novelas, cuentos, poemas y libros de autoayuda. Mi bicicleta ha sido mi mejor aliada para desplazarme y me encanta caminar, en lo posible camino antes de tomar la combi. No practico ningún deporte, pero me gustaría retomar el karate. Mis platos favoritos son: el picante a la tacneña, el cuy chactado, el chicharrón de chancho, el arroz chaufa casero, el juane, el ceviche, el tallarín rojo,  la carapulcra, la chanfainita, la papa a la huancaína, el lomo saltado, el chairito, el caldo de mote, el caldo de cabeza y la sopa a la minuta, como verán me gusta de todo. En varias ocasiones manifesté que era mi deseo convertirme en vegetariana, pero me resulta difícil con tanta delicia de platos peruanos. 

Este día no hay nada que festejar, es más bien un día de agradecimiento para con las personas que me han acompañado en esta camino llamado vida, agradecer a mi familia que me ha acogido en su regazo; a mis amistades que me han tendido una mano amiga y a cada persona que me ha acompañado en cada paso. ¿Qué sería de mí en la soledad? Aunque a veces me aisle y me confine, hay quienes han sabido buscarme y animarme; también, me he atrevido a pedir ayuda, y me han socorrido en momento que los necesitaba. Estoy agradecida por todas las personas que me han acompañado y me guardan aprecio, como ya es sabido que por circunstancias de la vida, en el camino nos vamos distanciando y en otras encontrando. Espero yo pueda devolver lo que me ha sido brindado, porque en la vida debemos ser recíprocos. 

En este día me permito regalarles y regalarme un poema:


Como el girasol en un jardín

Como jardín de la vida es la mujer de juventud eterna;

el girasol que al sol busca para iluminar su luz interna;

cada paso busca al sol resplandeciente, 

con entusiasmo, como la llama ardiente.


Juventud eterna, en tu mirada, vive y florece,

como el girasol que al alba con fervor se entremece.

Quiere que el amor sea el motor que guíe sus días con dulce melodía, 

y que el atrevimiento este presente en cada poesía.


Mujer valiente aspira ser, y una compañera que confía;  

girasol de la vida que con pasión trata de escribir sin condición,

y aunque cometa sin querer horrores de ortografía,

su deseo es siempre poner el corazón en cada composición. 



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