domingo, septiembre 24, 2023

Suceso 02: ¡Tengo barba!

El 23 de septiembre, mis amigas y yo viajamos a Arequipa a llevar unos cursos relacionados a nuestras carreras y nos hospedamos juntas. Por ser Día de la Primavera y Día del Estudiante, mis amigas deseaban salir en la noche para desestresarse y de alguna manera festejar el Día. Las personas que me conocen saben que soy una aguafiestas, desde adolescente, no salgo de noche y no es que me prive, sino que yo ya me acostumbre. Pero, ese día hice la excepción tratándose que son mis amigas y que deseaban mi compañía.  

Yo no había llevado ropa extra para una salida nocturna (cuando realizo viajes cortos y por solo un día, viajo en buzo, sombrero y una casaca por sí hace frío y voy directamente a las clases, y en caso que tenga que quedarme a dormir, llevo una pijama). No llevo muchas cosas, porque se hace pesado el desplazamiento en la ciudad. Una de mis amigas me prestó un pantalón de tela, y con eso ya estaba lista para la noche. Yo normal podía ir en buzo, pero temía que no me dejarán ingresar a algún establecimiento, ya que en una ocasión se me negó la entrada por ello. 

Yo ya estaba lista, pero algo faltaba...: pintarme los labios, ja, ja, ja. Yo no soy niña, pero aún así rara vez o casi nunca me pinto. En eso, me prestaron un pintalabios color coral. Mientras me pintaba los labios frente a un espejo, me di cuenta que tenía bigotes (¡Tengo barba! exclamé, pero no era barba, eran bigotes, ahora recién recuerdo la diferencia). Mis bigotes eran uno pequeños vellitos en la parte superior de mis labios. Ante tal descubrimiento, mi amiga preguntó: "¿Yo tengo barba?"  dijo mi otra amiga, "Hay que rasurarnos" replicó. 

En eso, me di cuenta que, en realidad, todas las chicas, excepto las lampiñas, tenemos un poco de bigote, pequeños vellitos, que no se notan a simple vista, y no hay sentido rasurarnos por eso. Nadie se rasuró, solo nos pintamos los labios ese día. 

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